viernes, 17 de julio de 2009

COMPARATIVO DE LOS ACTUALES TARAHUMARAS CON LOS DE AÑOS ATRÁS




Los tarahumaras antiguos y los actuales
Antecedentes.

Los tarahumaras se llaman a sí mismos rarámuris. Los españoles por corrupciones del lenguaje los denominaron tarahumaras, que no es mas que una castellanización de la palabra rarámuri. Que etimológicamente significa planta corredora y que en un sentido más amplio quiere decir "Los de los pies ligeros", haciendo alusión a la más antigua tradición de ellos: la de correr. Los tarahumaras son una tribu que a escogido vivir apartados de toda civilización, pues viven en forma primitiva y se alimentan principalmente de su propia cosecha. En el Invierno viven en cuevas, y en el Verano se mudan a pequeñas cabañas de madera o adobe. Son muy buenos tejedores y producen cobijas de lana, de diseño sencillo pero excelente calidad que les proporcionan calor durante el rudo invierno que los azota casi todo el año en al parte alta de la sierra de chihuahua.

Los Tarahumaras como la mayoría de las tribus nativas de de México han sufrido cambios desde la llegada de los conquistadores hasta el día de hoy algunos radicales y otros no tanto.Aunque no fueron afectados tan severamente como otras tribus por la viruela y otras enfermedades Europeas, muchos Tarahumaras sufren de tuberculosis, y su ciclo de vida es, en promedio, muy cortó.La actividad más importante entre ellos es el cultivo del maíz y el frijol y algunos crían ganado. Debido a la fragilidad de su economía, algunos buscan trabajo en los aserraderos.Los Tarahumara están distribuidos en las municipalidades de Guerrero, Bocoyna, Ocampo, Uruachi, Chinipas, Guazapares, Urique, Morelos, Batopilas, Guadalupe y Calvo, Balleza, Rosario, Nonoava, San Francisco de Borja y Carichi. Su apariencia es un tanto rara, los hombres son esbeltos, con fuerte musculatura y son reconocidos como los mejores corredores de larga distancia. Las mujeres son más bajitas, con caras ovaladas, ojos negros oblicuos y nariz recta.

Los hombres visten una banda en la cabeza conocida como kowera, huaraches con suelas de llantas viejas y correas amarradas hasta las rodillas. Aunque también es muy común ver a mujeres y a niños descalzos. Algunos usan camisa desabotonada y otros con zapeta; algo así como delantal de manta. Las mujeres usan una falda ancha, son muy apreciadas por la mujer, quien viste muchas a la vez, una encima de otra, lo que le da esa apariencia como esponjada. Le sirve de adorno y de abrigo y blusa suelta de colores muy distinguidos y llamativos; el pelo lo cubren generalmente con un pañuelo rojo y llevan un cinturón conocido como pukera. Entre los Tarahumara, todo pertenece a todos; la propiedad privada no existe, de modo que comparten comida y vivienda. En las fiestas bailan, en los cuales los grupos más primitivos elaboran sus propias bebidas rituales. Entre los Tarahumara del Noroeste, es una cerveza de maíz llamada "tesguino" (batari).
Algunos rarámuris viven en forma precaria; sus bajos recursos económicos les impiden acudir a la escuela.

COMPARATIVO DE LOS ACTUALES TARAHUMARAS CON LOS DE AÑOS ATRÁS
Los grupos de tarahumaras que habitan en la actualidad en lo alto de la sierra de chihuahua, ha perdido desde hace varios años parte de su herencia cultural. Hoy por hoy, los proyectos modernistas intentan convivir con la cultura tarahumara, pronosticando un cambio obligatorio en sus costumbres.
esto es porque los complejos turísticos han llevado consigo avances tecnológicos, así como un mundo de civilización, esto ha generado que los tarahumaras piensen de forma diferente, vistan de forma diferente, he incluso que decidan desplazarse a las cuidadas cercanas para buscar una mejor vida.
Aunque todavía emplean los mismos dibujos, los mismos símbolos en sus obras artísticas, en sus fajas, cerámica y cobijas. A sus muertos continúan dejándoles comida para el viaje sin retorno y les "ayudan" a subir al cielo mediante la celebración de tres o cuatro días de fiestas, según si el difunto es hombre o mujer. Aunque en muchos casos el significado de ritual ha desaparecido, éste ha demostrado gran vitalidad para subsistir.

Uno de los mayores cambios a los que se enfrenta dicha cultura es el narcotráfico, pues en la actualidad utilizan los barrancos de entre los cerros para el cultivo de mariguana y opio, desplazando los sembradíos de maíz, frijol y calabaza de familias tarahumaras, que terminan por trabajar para la delincuencia organizada, a falta de otra opción.La vida de los tarahumaras ha cambiado más en los últimos 20 años que en los 300 anteriores.

De acuerdo con investigaciones, son tantos los cambios que han presentado en su cultura los tarahumaras, que gran parte de su alimentación es a base de sopa Maruchan (tallarines instantáneos japoneses); además de papas fritas en bolsas de papel aluminio, Coca-Cola y cerveza Tecate en lata.
El atuendo tradicional de los varones consta de anchos pañuelos que llevan en la frente y calzones de color blanco hechos con tela de manta, los que siempre son utilizados incluso cuando hace mucho muchísimo frío; sin embargo, ahora muchos de ellos usan pantalones de mezclilla, sombreros vaqueros y botas puntiagudas en cuero para hacer juego con sus cinturones.En el caso de las mujeres, casi todas aún llevan sus pañoletas multicolores en la cabeza y largas faldas con estampados de flores o plisadas en colores intensos, o también faldas onduladas en colores pastel, llamadas sipuchakas que si bien son las que menos cambios aparentes han sufrido. Los tarahumaras y otros lugareños de la sierra viajan habitualmente en la segunda clase del Chepe, es el tren que va de los Mochis a la ciudad de Chihuahua, en el cual se desplazan a los poblados o la pizca de fruta, contrastando con años atrás que caminaban largas distancias incluso, se les conoce como los mejores corredores, con lo que hacían alusión a al significado de raramuri. La necesidad ha obligado a gran número de tarahumaras a emigrar de sus tierras y buscar más oportunidades de vida en la ciudad; sin embargo, su cultura aún no está del todo preparada para integrarse a una sociedad moderna, por lo que varios de ellos terminan en cruceros viales pidiendo dinero.

La gran fuerza de algunos de los integrantes de estos grupos, ha superado mundos de diferencia durante el proceso de adaptación a una nueva vida, actualmente hay muchos jóvenes tarahumaras estudiando en universidades, incluso fuera del estado, los que seguramente originará mas cambios de los suyos.
Ernesto Torres

jueves, 2 de julio de 2009

EL CAMBIO DE CULTURA DE PASAR UN FIN EN PLAZA FIESTA LAS PALMAS A PLAZA PASEO LOS MOCHIS.

EL CAMBIO DE CULTURA DE PASAR UN FIN EN PLAZA FIESTA LAS PALMAS A PLAZA PASEO LOS MOCHIS.

Los cambios culturales y sociales a los que nos vemos sometidos por la influencia de los medios masivos de comunicación se explican bajo el término de identidad cultural. Éste, puede servirnos para afianzar nuestras relaciones con esos desconocidos; esos Otros que pueden ser presentados de forma humanizada y personalizada, entre los que no sólo destaquen las diferencias con nosotros sino también las semejanzas; o no saber integrar cultura y comunicación, la comunicación interpersonal y la comunicación de masas. Incluso la comunicación popular. Integrada a nosotros como sociedad en la vida diaria.

Nos comunicamos, pues, entre culturas. Una especie de culturas estereotipadas creadas por los medios de comunicación que en la mayoría de los casos nos representan de cara al exterior. Y que buscamos ser reflejados como quisiéramos ser o como quisiéramos estar.

Según Marshall McLuhan (La aldea global) dice y habla de un mundo mecánico tecnológico y regido por algunos teniéndonos unidos y dice:
la aldea global es una realidad técnica a la espera de un proyecto político humanista que garantice el respeto de la diversidad, con lo cual es necesaria la puesta en marcha de un proyecto político que reformule los conceptos, pues de lo contrario la información y la comunicación pueden llegar a convertirse en condicionantes de conflictos y en el germen de una guerra de civilizaciones. Pues Comunicar no significa intercambiar información entre personas que no comparten los mismos valores e intereses, sino que, sobre todo, implica la aceptación del otro para establecer relaciones sociales que contribuyan al mejor desarrollo de la vida de los seres humanos. Sin embargo, durante los últimos años, el avance técnico y el incremento de las nuevas tecnologías, si bien redujeron las fronteras y acortaron las distancias físicas, también pusieron en peligro la comunicación, entendida como un componente esencial de las relaciones sociales y políticas. Pues pareciera que perdemos a cada momento nuestra identidad y cultura debemos combatir la incomunicación aceptando sus riesgos de caer en ella.

La industria cultural a la que nos enfrentamos actualmente nos trasforma de tal forma que no sentimos el cambio, la nueva cultura en la que nos someten tan sutilmente nos adopta posturas diferentes a las nuestras, nos trasforma nuestra idiosincrasia, nos guían y nos organizan de tal forma que terminamos consumiendo lo que un aparador nos muestran.

Generalmente las clases populares son las denominadas débiles porque caen en el juego de comunicación no verbal que es el de exhibir y representar algo para vender.

La comunicación es un proceso simbólico en el amplio contexto de la cultura y de las prácticas culturales, donde los mensajes y las personas pertenecientes a una realidad interactúan para producir significados, los cuales a su vez son empleados por nosotros para embonar, pertenecer con alguien o en un lugar. Y en ocasiones fingimos ser para pertenecer, dejando ver la erosión de identidad en los consumidores; la cultura se desborona como tal, auque se dice que todo acto de comunicación es cultura ya que pone en funciones como: signos, valores, normas y conocimientos.

Un hecho relevante es que nos sentimos atraídos por lo novedoso, lo caro por decirlo así y es que estar en una plaza de un poco mas de categoría nos hace sentirnos parte de ella, nos sentimos a veces dentro del contexto. Un claro ejemplo es la llegada de las plaza encuentro; donde la primera llego con gran fuerza económica y derribando el lugar de congregación de la mayoría de los jóvenes de cierto nivel económico. Posteriormente llega a los Mochis la plaza comercial paseo los Mochis que tiene como tienda principal Liverpool, un lugar donde se ha convertido en los últimos meses, un lugar para pasar el fin con los amigos, ya que es esta plaza se puede encontrar tiendas departamentales de alto renombre, boutiques con ropa de buenas marcas, una amplia sección de comida, cine, centros de diversiones infantiles e incluso un casino.

Esto ha generado que la cultura de pasar un domingo en plaza fiesta las palmas se terminara, ahora los fines este lugar son literalmente solos, los corredores están vacíos e incluso las vitrinas comienzan a cerrarse. He observado sobre un hecho que me parece significativo, que a pesar de que esta cultura si bien no desapareció en si; sino que mas bien cambio de lugar, de posición y de actividades.

Un centro comercial nos hace consumir en todos los sentidos, tanto material como simbólicamente, funciona como un sistema de comunicación donde declara quien pertenece y quien no al lugar. Las personas se apoderan de los espacios públicos, convirtiéndolos en privados y haciéndolos exclusivos para la gente bien como describen a una persona de alto nivel económico. Es ahí donde se dan prácticas culturales compartidas específicas y muy diferentes.