EL CAMBIO DE CULTURA DE PASAR UN FIN EN PLAZA FIESTA LAS PALMAS A PLAZA PASEO LOS MOCHIS.
Los cambios culturales y sociales a los que nos vemos sometidos por la influencia de los medios masivos de comunicación se explican bajo el término de identidad cultural. Éste, puede servirnos para afianzar nuestras relaciones con esos desconocidos; esos Otros que pueden ser presentados de forma humanizada y personalizada, entre los que no sólo destaquen las diferencias con nosotros sino también las semejanzas; o no saber integrar cultura y comunicación, la comunicación interpersonal y la comunicación de masas. Incluso la comunicación popular. Integrada a nosotros como sociedad en la vida diaria.
Nos comunicamos, pues, entre culturas. Una especie de culturas estereotipadas creadas por los medios de comunicación que en la mayoría de los casos nos representan de cara al exterior. Y que buscamos ser reflejados como quisiéramos ser o como quisiéramos estar.
Según Marshall McLuhan (La aldea global) dice y habla de un mundo mecánico tecnológico y regido por algunos teniéndonos unidos y dice: la aldea global es una realidad técnica a la espera de un proyecto político humanista que garantice el respeto de la diversidad, con lo cual es necesaria la puesta en marcha de un proyecto político que reformule los conceptos, pues de lo contrario la información y la comunicación pueden llegar a convertirse en condicionantes de conflictos y en el germen de una guerra de civilizaciones. Pues Comunicar no significa intercambiar información entre personas que no comparten los mismos valores e intereses, sino que, sobre todo, implica la aceptación del otro para establecer relaciones sociales que contribuyan al mejor desarrollo de la vida de los seres humanos. Sin embargo, durante los últimos años, el avance técnico y el incremento de las nuevas tecnologías, si bien redujeron las fronteras y acortaron las distancias físicas, también pusieron en peligro la comunicación, entendida como un componente esencial de las relaciones sociales y políticas. Pues pareciera que perdemos a cada momento nuestra identidad y cultura debemos combatir la incomunicación aceptando sus riesgos de caer en ella.
La industria cultural a la que nos enfrentamos actualmente nos trasforma de tal forma que no sentimos el cambio, la nueva cultura en la que nos someten tan sutilmente nos adopta posturas diferentes a las nuestras, nos trasforma nuestra idiosincrasia, nos guían y nos organizan de tal forma que terminamos consumiendo lo que un aparador nos muestran.
Generalmente las clases populares son las denominadas débiles porque caen en el juego de comunicación no verbal que es el de exhibir y representar algo para vender.
La comunicación es un proceso simbólico en el amplio contexto de la cultura y de las prácticas culturales, donde los mensajes y las personas pertenecientes a una realidad interactúan para producir significados, los cuales a su vez son empleados por nosotros para embonar, pertenecer con alguien o en un lugar. Y en ocasiones fingimos ser para pertenecer, dejando ver la erosión de identidad en los consumidores; la cultura se desborona como tal, auque se dice que todo acto de comunicación es cultura ya que pone en funciones como: signos, valores, normas y conocimientos.
Un hecho relevante es que nos sentimos atraídos por lo novedoso, lo caro por decirlo así y es que estar en una plaza de un poco mas de categoría nos hace sentirnos parte de ella, nos sentimos a veces dentro del contexto. Un claro ejemplo es la llegada de las plaza encuentro; donde la primera llego con gran fuerza económica y derribando el lugar de congregación de la mayoría de los jóvenes de cierto nivel económico. Posteriormente llega a los Mochis la plaza comercial paseo los Mochis que tiene como tienda principal Liverpool, un lugar donde se ha convertido en los últimos meses, un lugar para pasar el fin con los amigos, ya que es esta plaza se puede encontrar tiendas departamentales de alto renombre, boutiques con ropa de buenas marcas, una amplia sección de comida, cine, centros de diversiones infantiles e incluso un casino.
Esto ha generado que la cultura de pasar un domingo en plaza fiesta las palmas se terminara, ahora los fines este lugar son literalmente solos, los corredores están vacíos e incluso las vitrinas comienzan a cerrarse. He observado sobre un hecho que me parece significativo, que a pesar de que esta cultura si bien no desapareció en si; sino que mas bien cambio de lugar, de posición y de actividades.
Un centro comercial nos hace consumir en todos los sentidos, tanto material como simbólicamente, funciona como un sistema de comunicación donde declara quien pertenece y quien no al lugar. Las personas se apoderan de los espacios públicos, convirtiéndolos en privados y haciéndolos exclusivos para la gente bien como describen a una persona de alto nivel económico. Es ahí donde se dan prácticas culturales compartidas específicas y muy diferentes.
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Bien... Muy bien. Saludos.
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